La robótica es de las pocas cosas que consiguen que una clase entera esté pendiente de la misma pantalla. El problema es todo lo que hay alrededor: los kits cuestan dinero, las pilas se acaban, un cable suelto se come media sesión y nunca hay un robot por alumno.
RoboticStudio es el simulador de robótica educativa de Codemaker3D, y está pensado para quedarse con la parte buena. El alumnado monta un robot virtual, diseña el circuito que tiene que recorrer y lo programa con bloques. Luego le da a ejecutar y lo ve moverse en 3D, con sus sensores funcionando. Todo en el navegador y sin ningún hardware.
El robot se monta, pieza a pieza

El robot de RoboticStudio no viene completo. Trae de serie lo mínimo para moverse y expresarse —los motores y una cara de luces— y el resto se monta en el taller:
| Pieza | Para qué sirve |
|---|---|
| Sensor siguelíneas | Dos infrarrojos que miran al suelo: saben si están sobre la línea negra o sobre blanco, si hay un borde delante y de qué color es la casilla |
| Sensor de ultrasonidos | Mide la distancia al obstáculo que tiene delante |
| Sensor de color frontal | Reconoce el color del objeto que tiene delante |
| Luces RGB | Se encienden del color que se programe |
| Altavoz | Pitidos, notas y sonidos |
| Garra | Abre, cierra y sabe si ha cogido algo |
Esto no es un adorno. Cada pieza que se monta añade sus bloques de programación, y cada pieza que se quita se los lleva. El alumno aprende lo que se aprende con un robot de verdad: que un programa solo puede preguntar lo que sus sensores saben medir. Si quiere que el robot esquive paredes, primero tiene que ponerle ultrasonidos.
El circuito lo diseña la clase

El escenario es un tablero de 12 × 12 casillas que se pinta con el ratón:
- Muros que bloquean el paso.
- La salida, que marca dónde y hacia dónde arranca el robot.
- La meta, con su bandera.
- Monedas que se recogen al pasar por encima.
- Tótems de dos colores que se pueden coger con la garra y llevar a otro sitio, para retos de clasificar.
- Casillas de colores que el robot puede detectar.
- Piezas de siguelíneas: rectas y curvas para montar un circuito de línea negra.
Con esas piezas se construyen los retos clásicos de la robótica educativa —el laberinto, el siguelíneas, el recorrido con monedas, la clasificación por colores— y cualquier variante que se le ocurra al profesor o a los propios alumnos. Diseñar el reto para el compañero es, de hecho, una de las actividades que mejor funcionan.
Se programa con bloques

El programa se escribe con bloques visuales (Blockly, el mismo sistema que usan muchas plataformas educativas). Están organizados por lo que hace cada uno: moverse, leer los sensores, encender luces, dibujar en la cara, sonar, usar la garra, y los de control, lógica, matemáticas y variables.
Hay dos formas de mover el robot, y conviene saberlo para graduar la dificultad:
- Por casillas: avanza tres casillas, gira 90 grados a la derecha. Ideal para empezar, porque el recorrido se puede pensar sobre el tablero antes de programar.
- Movimiento preciso: pasos muy pequeños que se repiten dentro de un bucle mientras se consultan los sensores. Es lo que hace falta para seguir una línea o esquivar un obstáculo, y el paso natural cuando el grupo ya domina las secuencias.
Ejecutar, mirar, corregir

El botón de ejecutar pone el programa en marcha y el robot recorre el tablero en 3D. Si choca con un muro, rebota; si pasa por una moneda, la recoge; si llega a la meta, lo celebra.
Mientras corre, el panel de sensores muestra lo que el robot “sabe” en cada momento: la distancia al obstáculo, si cada infrarrojo ve negro o blanco, el color que tiene delante, el estado de la garra y el valor de las variables del programa. Es lo que en un robot físico no se ve y aquí sí, y es la herramienta de depuración más potente que puede tener un alumno de 11 años: ya no hace falta adivinar por qué el robot se ha salido de la línea.
Se puede además cambiar a la vista del robot, en primera persona, o a la vista selfie, que le mira a la cara.
Qué se trabaja
RoboticStudio está pensado para Primaria y ESO y cubre los saberes de robótica y pensamiento computacional:
- Algoritmos y secuencias: planificar un recorrido paso a paso.
- Condicionales y bucles: “si hay pared delante, gira”, “repite hasta llegar a la meta”.
- Sensores y actuadores: qué mide cada sensor y qué decisiones permite tomar.
- Variables: contar monedas, medir distancias.
- Depuración: encontrar el error mirando lo que el robot percibe.
Encaja en Tecnología y Digitalización, en el bloque de Programación y Robótica, y en las propuestas de pensamiento computacional de Primaria. Tienes el detalle curricular en la página de RoboticStudio.
Para el profesor
Además de lo que ve el alumno, hay dos cosas que cambian el día a día:
- Nada que mantener. No hay pilas que cargar, piezas que se pierden ni robots que se estropean. Treinta alumnos, treinta robots.
- Corregir es ejecutar. Con el plan PRO, al abrir el proyecto de un alumno el profesor puede ejecutar su programa y ver si el robot hace lo que tenía que hacer, sin riesgo de modificarle nada.
RoboticStudio funciona en el navegador y está incluido en el plan Basic, que es gratuito. Con el plan PRO se suma la gestión de clase de toda la suite: el alumnado entra con código de clase y sin correo electrónico, y los proyectos se asignan y se califican desde el mismo panel. Consulta los planes en licencias.
¿Y si el centro ya tiene robots? Los simuladores no los sustituyen, los complementan. Lo explicamos en Cómo enseñar robótica sin kits físicos.